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Acompañando a tu Hijo en el Proceso

Enseñanza Clara

El cambio es un proceso, no un evento

Los 21 días son solo el comienzo. El cambio real requiere tiempo, paciencia y constancia. Habrá avances y retrocesos, días buenos y días difíciles. Tu rol es acompañar a tu hijo en todo el proceso, celebrando los logros y apoyándolo en las caídas, sin rendirte.

Cómo motivar sin presionar

La motivación externa (premios, castigos) funciona a corto plazo, pero la motivación interna es la que genera cambios duraderos. Ayuda a tu hijo a conectar con sus propias razones para cambiar: "¿Cómo te sientes cuando juegas menos?" "¿Qué cosas has podido hacer que antes no hacías?" "¿Qué te gusta de tener más tiempo libre?" Celebra sus esfuerzos, no solo los resultados.

Crear un ambiente de apoyo

Un ambiente de apoyo es aquel donde tu hijo se siente seguro para fallar, para expresar sus dificultades, para pedir ayuda. No es un ambiente perfecto, sino uno donde hay amor, paciencia y comprensión. Asegúrate de que tu hijo sepa que lo amas incondicionalmente, independientemente de si cumple o no con los límites.

Sostener el cambio a largo plazo

Después de los 21 días, el desafío es mantener los cambios. Esto requiere que los límites se conviertan en hábitos, que las alternativas se vuelvan parte de la rutina, y que la comunicación siga siendo una prioridad. Revisa periódicamente cómo van las cosas, ajusta lo que no funciona, y celebra los avances.

Ejercicios Prácticos

1Refuerzo positivo

Cada vez que tu hijo cumpla con los límites o haga un esfuerzo por cambiar, reconócelo verbalmente: "Estoy orgulloso de ti por..." "Me di cuenta de que..." "Aprecio que...". El refuerzo positivo es mucho más efectivo que el castigo. Lleva un registro de los logros, por pequeños que sean.

2Seguimiento del progreso

Crea un sistema simple para hacer seguimiento del progreso. Puede ser un calendario donde marquen los días que se cumplieron los límites, una lista de actividades alternativas que han probado, o un diario donde tu hijo escriba cómo se siente cada semana. Revisen juntos el progreso cada semana.

3Plan de contingencia

Anticipa posibles obstáculos: "¿Qué haremos si hay una recaída?" "¿Qué haremos si surge un conflicto fuerte?" "¿Qué haremos si tu hijo pide más tiempo de juego?" Tener un plan te ayudará a no reaccionar impulsivamente. Escribe el plan y compártelo con tu hijo para que sepa qué esperar.

Reflexión para Padres

Preguntas para reflexionar:

  • ¿Estoy celebrando los pequeños avances o solo me enfoco en lo que falta?
  • ¿Cómo puedo mantener mi compromiso cuando me sienta cansado o frustrado?
  • ¿Qué apoyo necesito (de mi pareja, familia, amigos, profesionales) para sostener este proceso?
  • ¿Estoy siendo paciente conmigo mismo y con mi hijo?
  • ¿Qué he aprendido sobre mí mismo en este proceso?

Mensaje de apoyo: Construir resiliencia familiar significa que, como familia, pueden enfrentar desafíos, adaptarse a los cambios y salir fortalecidos. Este proceso de ayudar a tu hijo a superar la adicción a los videojuegos no solo beneficiará a tu hijo, sino a toda la familia. Estarán más conectados, más conscientes, más fuertes. Y eso es un regalo que durará toda la vida.