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Comprendiendo la Adicción a los Videojuegos

Enseñanza Clara

¿Qué es la adicción a los videojuegos?

La adicción a los videojuegos es un patrón de comportamiento caracterizado por el uso excesivo y compulsivo de videojuegos, que interfiere con la vida diaria, las relaciones y el bienestar emocional. No se trata simplemente de que a tu hijo le gusten los videojuegos, sino de que ha perdido el control sobre cuánto tiempo juega y qué prioridad le da en su vida.

¿Por qué ocurre?

Los videojuegos están diseñados para ser altamente estimulantes y recompensantes. Activan el sistema de recompensa del cerebro liberando dopamina, el mismo neurotransmisor asociado con el placer. Para algunos niños y adolescentes, especialmente aquellos que enfrentan dificultades emocionales, sociales o académicas, los videojuegos se convierten en una vía de escape donde se sienten competentes, aceptados y en control.

Factores emocionales y psicológicos

Detrás del uso excesivo de videojuegos suele haber necesidades emocionales no satisfechas: baja autoestima, ansiedad, soledad, dificultades para relacionarse con otros, o incluso problemas familiares. Los videojuegos ofrecen un mundo donde tu hijo puede sentirse exitoso, conectado con otros (aunque sea virtualmente) y libre de las presiones del mundo real.

Consecuencias del uso excesivo

El uso excesivo de videojuegos puede afectar múltiples áreas de la vida: rendimiento académico, relaciones familiares, salud física (sedentarismo, problemas de sueño), salud mental (irritabilidad, ansiedad cuando no puede jugar), y desarrollo de habilidades sociales. Es importante reconocer estas consecuencias sin dramatizar, pero también sin minimizarlas.

Ejercicios Prácticos

1Observación de conductas

Durante 3 días, observa y anota (sin juzgar) los comportamientos de tu hijo relacionados con los videojuegos: ¿A qué hora empieza a jugar? ¿Cuánto tiempo juega? ¿Cómo reacciona cuando le pides que deje de jugar? ¿Qué hace cuando no está jugando?

2Registro del tiempo de juego

Crea una tabla simple donde registres las horas de juego diarias durante una semana. No intervengas todavía, solo observa y registra. Esto te dará una imagen clara de la situación actual.

3Identificación de señales de alerta

Marca cuáles de estas señales observas en tu hijo: irritabilidad cuando no puede jugar, descuido de responsabilidades, aislamiento social, mentiras sobre el tiempo de juego, pérdida de interés en otras actividades, problemas de sueño, descuido de la higiene personal.

Reflexión para Padres

Preguntas para reflexionar:

  • ¿Cómo me siento cuando veo a mi hijo jugando videojuegos durante horas?
  • ¿He contribuido de alguna manera a esta situación? (Por ejemplo, usando los videojuegos como "niñera" o recompensa)
  • ¿Qué emociones creo que mi hijo está evitando o compensando a través de los videojuegos?
  • ¿Estoy dispuesto a acompañar este proceso con paciencia, aunque sea difícil?
  • ¿Qué necesito cambiar en mí mismo para ser un mejor guía en este proceso?

Mensaje de apoyo: Recuerda: comprender no significa justificar. Entender por qué tu hijo recurre a los videojuegos te ayudará a abordar el problema desde la raíz, no solo desde los síntomas. No estás buscando culpables, estás buscando soluciones.