6

Gestionando Emociones

Enseñanza Clara

Las emociones detrás del comportamiento

El uso excesivo de videojuegos rara vez es solo sobre los videojuegos. Detrás hay emociones: ansiedad, tristeza, soledad, frustración, baja autoestima. Tu hijo puede estar usando los videojuegos para evitar sentir esas emociones. Identificar y gestionar esas emociones es clave para un cambio duradero.

Estrés y ansiedad en tu hijo

Muchos niños y adolescentes experimentan niveles altos de estrés (escolar, social, familiar) y no saben cómo manejarlo. Los videojuegos ofrecen un escape temporal. Ayuda a tu hijo a identificar qué lo estresa: "¿Qué te preocupa?" "¿Qué te hace sentir ansioso?" Luego, enséñale formas saludables de manejar el estrés: respiración profunda, ejercicio, hablar sobre sus sentimientos.

Tus propias emociones

Como padre, también experimentas emociones intensas: frustración, culpa, impotencia, enojo. Es importante que reconozcas y gestiones tus propias emociones antes de poder ayudar a tu hijo. Si estás constantemente enojado o ansioso, tu hijo lo percibirá y se pondrá a la defensiva. Cuida tu salud emocional.

Acompañar sin reaccionar impulsivamente

Cuando tu hijo se frustra o se enoja porque no puede jugar, tu primera reacción puede ser enojarte también o ceder para evitar el conflicto. Ninguna de las dos opciones es efectiva. En su lugar, mantén la calma, valida su emoción ("Sé que estás frustrado"), mantén el límite ("Pero el acuerdo es claro"), y ofrece apoyo ("¿Qué puedo hacer para ayudarte a sentirte mejor?").

Ejercicios Prácticos

1Identificación de emociones

Ayuda a tu hijo a nombrar sus emociones. Cuando lo veas frustrado, pregúntale: "¿Cómo te sientes ahora?" Si no sabe, ofrece opciones: "¿Te sientes enojado? ¿Triste? ¿Ansioso?" Enséñale que todas las emociones son válidas, pero no todos los comportamientos lo son.

2Técnicas de regulación emocional

Enseña a tu hijo técnicas simples: respiración profunda (inhalar 4 segundos, sostener 4, exhalar 4), contar hasta 10 antes de reaccionar, salir a caminar cuando se sienta abrumado, escribir o dibujar lo que siente. Practica estas técnicas con él para que se vuelvan hábitos.

3Autocuidado para padres

Identifica qué te ayuda a ti a manejar el estrés: ejercicio, hablar con un amigo, leer, meditar, un hobby. Comprométete a dedicar al menos 15 minutos al día a cuidar tu salud emocional. No puedes dar lo que no tienes; si estás agotado emocionalmente, no podrás acompañar a tu hijo efectivamente.

Reflexión para Padres

Preguntas para reflexionar:

  • ¿Qué emociones surgen en mí cuando mi hijo no cumple los límites?
  • ¿Cómo manejo mi propia frustración y enojo?
  • ¿Estoy modelando una gestión saludable de emociones o reacciono impulsivamente?
  • ¿Qué necesito para mantener la calma en momentos de conflicto?
  • ¿Cómo puedo crear un ambiente donde mi hijo se sienta seguro expresando sus emociones?

Mensaje de apoyo: Acompañar sin reaccionar impulsivamente es una de las habilidades más difíciles de desarrollar, pero también una de las más importantes. Cada vez que logras mantener la calma en medio del caos, estás enseñando a tu hijo que las emociones se pueden manejar, que los conflictos se pueden resolver, y que el amor es más fuerte que la frustración.