Cómo Funciona el Programa de 21 Días

Un proceso estructurado, humano y efectivo para acompañar a tu hijo en el camino hacia un uso saludable de los videojuegos.

No es castigo, es acompañamiento

Este programa no se trata de prohibir o castigar. Se trata de comprender qué está pasando, establecer límites saludables con amor y firmeza, y acompañar a tu hijo en un proceso de cambio real.

Tu rol como padre o madre es fundamental: serás guía, apoyo y ejemplo. No estás solo en esto, y cada día te daremos herramientas concretas para avanzar.

Las 3 Etapas del Proceso

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Semana 1: Comprender y Evaluar (Días 1-7)

En esta primera semana, aprenderás a entender qué es la adiccióna los videojuegos, por qué ocurre y cómo está afectando a tu hijo y a tu familia.

  • Identificarás comportamientos y patrones de uso
  • Evaluarás la situación actual sin culpa ni juicio
  • Reconocerás el punto de partida para el cambio
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Semana 2: Establecer Límites y Alternativas (Días 8-14)

La segunda semana es de acción concreta. Aprenderás a poner límites claros, comunicarlos efectivamente y ofrecer alternativas saludables.

  • Crearás reglas claras y acuerdos familiares
  • Planificarás actividades recreativas alternativas
  • Fortalecerás la comunicación familiar
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Semana 3: Sostener el Cambio (Días 15-21)

La última semana se enfoca en consolidar los avances y prepararte para mantener el cambio a largo plazo.

  • Gestionarás emociones tuyas y de tu hijo
  • Aprenderás a acompañar sin reaccionar impulsivamente
  • Construirás resiliencia familiar para el futuro
Expectativas Realistas

Es importante que sepas que 21 días es el comienzo, no el final. Este programa te dará las bases sólidas para iniciar el cambio, pero el proceso de transformación continúa más allá.

No esperes perfección: Habrá días difíciles, retrocesos y momentos de frustración. Es normal y parte del proceso.

Cada familia es única: Adapta las herramientas a tu realidad. No hay una fórmula mágica que funcione igual para todos.

Tu compromiso es clave: El cambio requiere constancia, paciencia y amor. Tu hijo necesita que estés presente y firme.

Tu Rol como Padre o Madre

En este proceso, tú eres el guía, no el policía. Tu hijo necesita:

  • Amor incondicional: Aunque estés preocupado o frustrado, tu hijo debe sentir que lo amas y que estás de su lado.
  • Firmeza con empatía: Los límites son necesarios, pero deben comunicarse con respeto y comprensión.
  • Presencia constante: No se trata de controlar cada minuto, sino de estar disponible emocionalmente.
  • Ejemplo coherente: Si quieres que tu hijo cambie sus hábitos, tú también debes revisar los tuyos.

¿Listo para comenzar este viaje de transformación?